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6 de septiembre de 2017

Imprimido, freído y proveído: dobles participios válidos

En la página de la BBC apareció un reportaje sobre los verbos que en español tienen doble participio. El uso de ambos está permitido aunque la forma regular nos sigue sonando mal, como por ejemplo:

Regular / Irregular:


  • imprimido / impreso
  • freído / frito
  • proveído / provisto

Y además:

  • elegido / electo
  • prendido / preso

También incluye una lista de aquellos verbos que perdieron con el paso de la historia el uso de dos participios y hoy en día sólo emplean el participio irregular, como es el caso de abierto en lugar de abrido.

VERBOS CON PARTICIPIO IRREGULAR: su forma regular se perdió en el tiempo.
abiertoabrir
absueltoabsolver
cubiertocubrir
dichodecir
escritoescribir
hechohacer
muertomorir
puestoponer
rotoromper
vistover
vueltovolver
*bendito (adjetivo)bendecir (bendecido es la versión regular)
*maldito (adjetivo)maldecir (maldecido es la versión regular)
Fuente: Nueva gramática de la lengua española (2009), de la Real Academia Española.


Haz click aquí para leer artículo original de la BBC


3 de marzo de 2010

Presidenta: feminismo gramatical.

Cuando en Chile salió electa Michelle Bachelet, se inició la discusión sobre cómo denominar a la primera mujer que dirige el país: ¿Presidente o Presidenta? Se aceptó llamarla Presidenta porque, además de homenajear la igualdad de géneros, el diccionario de la Real Academia Española registra esta palabra: Presidenta: mujer que preside. Y suena lógico.

Lo raro es cuando uno analiza un poco la palabra y se da cuenta de que la "feminización" pudiera ser arbitraria.

Si Presidente es la persona que Preside, Residente es la que Reside, Amante es la que Ama, Oyente es la que Oye... ¿Por qué la feminización no llega a estas otras palabras? Un hombre casado podría tener una amanta, una venezolana podría ser residenta en Chile o algunas alumnas podrían asistir como oyentas a alguna cátedra.

Los verbos tienen Participio Pasivo, es decir, aquello en lo que recae la acción de verbo. En el típico verbo Amar, el participio es Amado (mi país amado).

Pero también existe el Participio Activo y se refiere al responsable de la acción del verbo. ¿Quién es el que ama aquello que es amado? Obviamente, el amante... o la amante. ¿Y quién preside? El presidente... o la presidenta.

Los Participios Pasivos sí tienen género: amado y amada, casado y casada, etc. Pero los Participios Activos, hasta donde llega mi limitado conocimiento, no lo tienen... o no lo tenían.

Quizás sea el uso el que determine la feminización de determinados participios, y así como Presidenta, poco a poco se irán incorporando otros. En todo caso, me cuesta imaginar expresiones como por ejemplo "Cuenta Corrienta" (Si Cuenta es femenino, Corrienta debería también ser femenino -Participio Activo de "Correr"-).

Probablemente deba limitarse sólo a cargos asignados o función que un ser humano desempeña. Es decir, Presidenta es un cargo o una función que cumple una mujer. Si es así ¿no deberíamos hablar de Vigilanta, Estudianta o Dirigenta?. Por cierto, la RAE acepta Comandanta, pero no como la mujer que comanda sino como la esposa del Comandante.

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Vale la pena leer el artículo "Cuando de género se trata..."
de Jacqueline González Rincones (@Jacogori en Twitter)

24 de agosto de 2009

Los participios mal queridos: imprimido, abrido, escribido o rompido.

Muchos participios son temidas Trampalabras que ponen a prueba nuestra racionalidad. A quién no le ha pasado que al hablar rápido, el cerebro olvida su filtro académico-gramatical y deja escapar participios odiados por los eruditos como rompido (en vez de roto) o escribido (en vez de escrito). Y esto no por ignorancia sino porque se trata de la construcción natural que aprendió nuestro cerebro de los participios de un verbo.

Para colmo, descubrimos que el temido y perseguido participio de imprimir, imprimido, está dignamente aceptado por la Real Academia.

Si aún tienes dudas sobre el uso correcto de la palabra imprimido, consulta en el diccionario de la Real Academia Española (RAE) el participio del verbo imprimir.

Pero si está aceptado, ¿de dónde parte el asunto de considerar incorrecto el participio imprimido? ¿Por qué todos lo desprecian? Históricamente nos han educado para que nuestro oído lo rechace. Cuando alguien dice imprimido, no falta la voz correctiva que salta de la nada exclamando a todo volumen un odioso ¡impreso! Sin embargo, a nadie le suena mal escuchar que las naranjas están recién exprimidas. ¿Entonces no debería ser lo correcto: naranjas recién expresas?

¿De dónde nace la mala fama del participio imprimido? Se me ocurre que alguna vez fue rechazado por la RAE, hasta que finalmente permitió su uso pocos años atrás. Y si fue así, ¿también tuvo rechazo los participios exprimido y comprimido?

Y de ser así, ¿más adelante podrán validarse los aún rechazados participios abrido, rompido o escribido?